El cáncer de estómago o cáncer gástrico es un tipo de crecimiento tisular maligno producido por la proliferación contigua de células anormales con capacidad de invasión y destrucción de otros tejidos y órganos, en particular el esófago y el intestino delgado, causando cerca de un millón de muertes en el mundo anualmente. En las formas metastásicas, las células tumorales pueden infiltrar los vasos linfáticos de los tejidos, diseminarse a los ganglios linfáticos y, sobrepasando esta barrera, penetrar en la circulación sanguínea, después de lo cual queda abierto virtualmente el camino a cualquier órgano del cuerpo.
Estas células se descontrolan, cambian su tamaño y su forma y lo que es peor, comienzan a multiplicarse y crecer sin ningún tipo de orden ni freno. El estómago, como la mayoría de los órganos del cuerpo, está formado por distintos tipos de células: un recubrimiento interno de células que producen moco y ácidos para la digestión, una capa intermedia a base de músculo y una más externa llamada serosa.
Los tumores aparecen cuando un tipo determinado de estas células (mucosa, muscular o serosa) comienza a multiplicarse y crecer por su cuenta. Pueden ser:
* Benignos: crecen lentamente y no destruyen los órganos cercanos ni se extienden a otras partes del cuerpo. A veces no necesitan tratamiento o pueden extirparse fácilmente.
* Malignos: las células crecen más agresivamente, invaden y destruyen lo que tienen alrededor y son además capaces de alcanzar zonas distantes del cuerpo (metástasis). Su tratamiento es difícil y puede llegar a matar: es lo que se llama cáncer. Hay distintos tumores de estómago dependiendo del tipo de células que se transformen en malignas.
- ‘acidez’ de estómago o sensación de ‘gases’